Cómo evitar que se te acabe el stock en tu kiosco (sin pasarte comprando de más)
El problema: te enterás del faltante cuando el cliente ya está en el mostrador
En un kiosco de alta rotación, los productos que más se venden son justo los que más rápido se agotan: gaseosas, cigarrillos, golosinas, algunas marcas de pan lactal. El problema no es no saber qué vender — es no saber cuándo reponerlo. Te das cuenta de que te quedaste sin algo cuando un cliente lo pide y no lo tenés, y ahí ya perdiste esa venta y probablemente la próxima también, porque el cliente prueba en el kiosco de al lado.
Cómo se resuelve hoy, a mano
La mayoría hace una de dos cosas. La primera es memoria y ojo entrenado: el kiosquero recorre las góndolas cada tanto y "calcula" qué está por faltar. Funciona hasta que hay mucho movimiento, un empleado nuevo, o simplemente un día ocupado en el que no da tiempo a mirar. La segunda es comprar de más "por las dudas" — llevar de todo un poco extra para no quedarse corto. Esto tapa el problema de la venta perdida, pero genera otro: plata inmovilizada en productos que ya tenías de sobra, algunos con fecha de vencimiento, ocupando lugar que podría tener algo que sí se necesita reponer.
Cómo lo resuelve Falty
Falty lleva la cuenta de cada venta en tiempo real, sin que tengas que pararte a contar nada. Cuando un producto baja del nivel que vos definiste como mínimo, te avisa — así el pedido al proveedor lo hacés antes de quedarte sin nada, no después. No hace falta memoria ni recorridas por la góndola: la alerta de reposición te dice exactamente qué y cuánto reponer, con datos reales de lo que se vendió, no una estimación.